Los falsos recuerdos: distorsiones de la memoria.

 

La memoria es la capacidad cerebral que forma parte de los procesos de aprendizaje que se definen como la aptitud de grabar, conservar y reproducir los sucesos y experiencias vividas anteriormente. Lo que recordamos es resultado de la codificación original de lo que sucede y las conversaciones o distracciones que pueden ocurrir mientras se guarda el recuerdo. Diferentes autores consideran que el contexto puede determinar lo que recordamos y como lo recordamos. Recientemente se ha empezado a estudiar este aspecto del recuerdo de forma sistemática. Los falsos recuerdos suceden cuando el sujeto recuerda situaciones de forma diferente a como en realidad sucedieron, o momentos que recuerdan pero que nunca pasaron.

 

Originalmente Deese, realizó el paradigma DRM (Deese-Roediger-McDermott), este consistía en que los participantes estudiados en una lista de palabras de los asociados más frecuentes de una palabra que no se nombraba, la conocida como palabra crítica. Por ejemplo, una lista compuesta por: enfermo, medicina, salud, hospital, dentista, doctor…, en este caso la palabra crítica es no presentada es médico. Los resultados de dicho estudio evidenciaron que los individuos suelen recordar y reconocer erróneamente el ítem crítico no presentado, es decir, siendo este un falso recuerdo. Se ha demostrado que estos falsos recuerdos son muy resistentes, incluso cuando se le informa al participante sobre la posibilidad de experimentar recuerdos falsos (Gallo, Roberts y Seamon, 1997; McDennott y Roediger, 1998).

Además, los falsos recuerdos suceden con más frecuencia cuando el origen de estos es social. Otra investigación relevante, habla de si existe la posibilidad de crear recuerdos por contagio social, es decir, si aquella información que es suministrada por los demás sujetos durante una prueba de recuerdo en colaboración es capaz de deformar la memoria y crear falsos recuerdos en el momento de la realización de la prueba individual final. Para realizar esta investigación en un procedimiento desarrollado por Roediger, Meade y Bergman (2001), se basa en los estudios sobre conformidad (Asch, 1956) y en el procedimiento de información engañosa, que se utiliza en la psicología del testimonio (Loftus y Palmer, 1974).

En el procedimiento de Roedgier et al (2001) dos sujetos, uno que es el verdadero participante y otro que es un participante ficticio, ven imágenes que están compuestas por diferentes objetos, deben a continuación recordar también los diferentes objetos que aparecían en las imágenes, de manera alternante. Como última parte del procedimiento debían recordar nuevamente los objetos de las escenas, pero de manera individual. Es en el momento del recuerdo conjunto, cuando el sujeto ficticio introduce objetos que no formaban parte de las imágenes previamente observadas. El interés de esta investigación era conocer si en la prueba de recuerdo individual se veía afectado el recuerdo, y el sujeto real recordaba erradamente los objetos que fueron introducidos por el sujeto ficticio.

Para la prueba se crearon seis espacios que representaban diferentes habitaciones de una casa. Realizaron un estudio piloto para la selección de los objetos que se iban a colocar en cada escena, se les entregó a las participantes, sujetos de entre 18 y 67 años, hojas en blanco con los títulos de cada habitación y se les solicitó que imaginaran las escenas y escribieran al menos 10 objetos que veían en ellas. Aquellos objetos que eran mencionados por al menos 10 personas eran trabajadas de alta expectativa, mientras que aquellos objetos nombrados solo por una persona eran de baja expectativa. Se seleccionaron 2 objetos, con dos de reserva, una de cada tipo de expectativa, que no aparecían en las escenas. Se usaron el resto de los objetos previamente mencionados para crear las habitaciones, se hicieron fotos de dichas escenas en un contexto real, que incluían unos 19,66 objetos.

                                    Tabla 1:  Ítems de contagio de alta y baja expectativa para cada una de las escenas.

Del experimento citado anteriormente, se extrajeron los siguientes resultados, los sujetos recordaban objetos planteados por los falsos participantes que los objetos control. Se cree que existía gran contagio del falso recuerdo dependiendo del tiempo de exposición del participante ficticio. Las escenas presentadas durante 60 segundos se recordaron mejor que las escenas presentadas durante 15 segundos.


En conclusión, los falsos recuerdos se originan habitualmente cuando el sujeto se encuentra expuesto en un ambiente social en el cual es fácilmente influenciado y en el que se pueden realizar asociaciones lógicas. Además, se observa que las escenas representadas durante más tiempo son recordadas de manera óptima.


BIBLIOGRAFÍA:

González Cabanach, R. (2013). La importancia de la fuente de contagio en la formación de falsos recuerdos. Revista oficial de sociedad universitaria de la investigación de Psicología y Salud , 4 , 77. https://digibuo.uniovi.es/dspace/bitstream/handle/10651/18550/RIPS_JM2013.pdf?sequence=1

Emiliano Diez, Ángel Fernández y M. a Ángeles Alonso. (2014). Activación durante la recuperación y falsos recuerdos en el paradigma DRM . https://www.researchgate.net/profile/Angel-Fernandez-21/publication/235323858_Activacion_durante_la_recuperacion_y_falsos_recuerdos_en_el_paradigma_DRM/links/09e41510be445c7238000000/Activacion-durante-la-radals-enmasa-

Elena Martín Rodríguez y Silvia Acosta García. (2016). MODULACIÓN DE LOS MECANISMOS ASOCIATIVOS Y CATEGÓRICOS DE LOS FALSOS RECUERDOS EN PERSONAS CON ALZHEIMER EN ESTADO LEVE. https://riull.ull.es/xmlui/bitstream/handle/915/5914/Modulacion%20de%20los%20Mecanismos%20Asociativos%20y%20Categoricos%20de%20los%20Falsos%20Recuerdos%20en%20personas%20con%20Alzheimer%20en%20estado%20leve..pdf?sequence=1

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